Trabajadores organizados de la unidad minera Minsur San Rafael han iniciado una huelga tras denunciar reiterados incumplimientos de varios acuerdos por parte de la empresa y la falta de disposición para entablar un diálogo efectivo que permita resolver el conflicto.
De acuerdo con la organización sindical, uno de los principales puntos de controversia se remonta a un acta firmada en 2014, en la que la empresa se comprometió a otorgar un permiso de dos horas antes del término de la jornada laboral cuando el sindicato convocara a asambleas extraordinarias. Esta medida buscaba garantizar la participación de los trabajadores en los espacios de toma de decisión sindical. Dado que las decisiones sindicales deben tomarse por mayoría en las asambleas generales, la participación amplia de sus miembros es indispensable y necesaria. En este sentido, la ausencia de un número suficiente de trabajadores no solo limita la capacidad de deliberación, sino que impide alcanzar los quórums necesarios, bloqueando en la práctica la toma de decisiones y el ejercicio efectivo de la acción sindical.
Sin embargo, según denuncian, este acuerdo no se ha cumplido de manera efectiva, ya que la empresa permite la salida anticipada solo a una parte de los trabajadores, y como mencionan los miembros de la junta directiva del sindicato,
“la empresa no está cumpliendo con los acuerdos firmados, y eso impide que podamos tomar decisiones con la participación de la mayoría de los trabajadores.”

Intentos fallidos de conciliación
El sindicato señala que durante el último año ha acudido a instancias administrativas, llamando al diálogo a la empresa en múltiples ocasiones, así como acudiendo al Ministerio de Trabajo, participando en al menos cuatro reuniones de extraprocesos. No obstante, aseguran que la empresa ha mantenido una postura inflexible, priorizando las operaciones sobre la búsqueda de soluciones concertadas.
Ante la falta de avances, los trabajadores optaron por iniciar una medida de fuerza con una huelga general indefinida que inició el pasado 17 de marzo del 2026.
Restricciones a la vida familiar en el campamento
Otro de los puntos centrales del conflicto está relacionado con el acceso de las familias al campamento minero. Históricamente, los trabajadores convivían con sus familias en estos espacios. Sin embargo, durante la pandemia de COVID-19, la empresa decidió unilateralmente el retiro temporal de las familias por razones sanitarias.
Posteriormente, en el año 2022, se firmó un acuerdo que contempla el retorno de las familias una vez superada la emergencia sanitaria. Según el sindicato, este compromiso tampoco ha sido respetado.
En su lugar, la empresa habría propuesto un esquema de visitas restringidas, con horarios limitados, sin posibilidad de pernoctar ni compartir espacios familiares, lo cual ha sido rechazado por los trabajadores por considerarlo insuficiente y contrario a las condiciones previamente acordadas.


Restricciones a la actividad sindical
El sindicato también denuncia limitaciones al ejercicio de la libertad sindical, particularmente en lo relacionado con el ingreso de asesores, capacitadores y representantes de organizaciones de nivel superior al local sindical, el cual se ubica dentro del campamento minero.
De acuerdo con el testimonio de los miembros de la junta directiva del sindicato, estas restricciones comenzaron a implementarse desde mayo del 2025, impidiendo actividades formativas y de fortalecimiento organizativo que anteriormente se realizaban con normalidad.
Huelga y falta de diálogo
La huelga fue iniciada el 17 de marzo y, según reporta el Sindicato, ya suma varios días sin que se haya instalado una mesa de diálogo. Incluso, señalan que la empresa ha condicionado cualquier conversación al levantamiento previo de la medida de fuerza.
“Hemos tenido tiempo suficiente para solucionar este problema, pero ahora nos dicen que solo dialogan si levantamos la huelga. Eso no es coherente” afirma el Sindicato.
Asimismo, denuncian dificultades logísticas durante la huelga, incluyendo restricciones de acceso al campamento, lo que ha obligado a los trabajadores a permanecer en condiciones precarias. Parte de los trabajadores también se ha movilizado hacia la capital para visibilizar la situación ante autoridades y la opinión pública.
Actualmente, más del 90% de los trabajadores (570 de un total de 620) se encuentran afiliados al sindicato, lo que refleja un alto nivel de organización y respaldo a las demandas planteadas.
Llamado al diálogo social
Desde CNV International consideramos fundamental que este conflicto sea abordado a través del diálogo social. Hacemos un llamado urgente a la empresa y a las autoridades competentes para que se sienten a la mesa de diálogo junto con los trabajadores sindicalizados y retomen un proceso de negociación de buena fe, transparente y honesto que permita alcanzar soluciones sostenibles.
El respeto a los acuerdos, la garantía de la libertad sindical y la disposición al diálogo son elementos clave para la construcción de relaciones laborales justas y estables en la cadena de valor de la minería del Perú.
Fecha de publicación 31 03 2026


