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Guatemala necesita una certificación Bonsucro más sostenible en lo social y ambiental

Observatorio Laboral: La voz de los …

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Por: Observatorio de Derechos Laborales de Guatemala - ODL

BONSUCRO es una organización internacional con representación multi-sectorial creada para promover la producción, procesamiento y comercialización sostenible de la caña de azúcar.

La certificación Bonsucro cuenta con cinco principios relacionados con la evaluación de los riesgos ambientales, sociales y de derechos humanos, así como el respeto a los derechos laborales y la seguridad ocupacional y la eficiencia productiva sostenible. De estos principios se crean los 82 indicadores del estándar que actualmente está en revisión y que permite a las organizaciones de los trabajadores garantizar mejores condiciones laborales y continuar contribuyendo a que se mantenga la producción azucarera.

Por más de un año Bonsucro ha estado trabajando en un documento de actualización del estándar en la producción del azúcar, sobre los aspectos sociales y ambientales. Este documento está haciendo sometido a consulta pública desde el 18 de mayo, un proceso que durará hasta el 31 de julio, y en el cual, es importante que se escuche la voz de los trabajadores como un actor clave en la cadena de valor de la caña de azúcar.

Guatemala, país azucarero

Guatemala cuenta con tres ingenios azucareros certificados: Ingenio La Unión; Ingenio Magdalena e Ingenio Pantaleón.

Estas empresas azucareras al estar certificadas manifiestan su compromiso con la producción social empresarial y el respeto a los derechos laborales de los trabajadores en toda la cadena de producción. Esto les garantiza mercados globales conscientes de la importancia de respetar procesos productivos sustentables, pero, sobre todo, respetar y cumplir con los derechos laborales y con los Convenios Internacionales de la OIT.

Guatemala tiene una tradición azucarera que data de la época colonial, ya que cuenta con zonas óptimas para este cultivo. La mayor parte de la producción de caña de azúcar sale del país, es decir, aproximadamente el 70% es para exportación. El azúcar de Guatemala se consume en 58 países, siendo Estados Unidos el mayor comprador con el 11,4% de la producción.  La producción de caña de azúcar es el tercer producto de mayor exportación y el principal producto agroindustrial, contribuyendo con un 7% de todas las exportaciones del país. Guatemala contribuye con un 3% de la producción del azúcar en la estructura productiva y comercial mundial. La caña producida se muele, de esto se extrae azúcar y melaza para la producción de alcohol, mientras que la fibra de la caña es utilizada para la generación de energía eléctrica.

La Asociación de Azucareros de Guatemala (Asazgua) creada en 1957 representa a 11 de los mayores ingenios azucareros del país. Dicha Asociación manifiesta que durante 2018 las exportaciones de azúcar, incluida melaza y alcohol, alcanzaron US$766 millones

Durante el corte de caña se emplean a 19 mil trabajadores. 56 mil y empleos directos y unos 280 mil empleos indirectos. La zafra de los 11 ingenios del país “beneficia” a 1.8 millones de personas.

Certificar, verificar y avanzar

Sin poder negar la importancia económica del azúcar en Guatemala, existen índices sociales que preocupan, especialmente porque en las áreas de mayor producción de caña de azúcar, los índices de pobreza y pobreza extrema son altos (75% y 35% respectivamente). Tanto el Instituto de Estudios Agrarios y Rurales de la CONGCOOP, como el Colectivo Madre Selva coinciden en denunciar como  la industria de la caña de azúcar está provocando preocupantes desplazamientos forzados, enfermedades renales, contaminación y perdida del cultivo de alimentarios tradicionales, altos niveles de desforestación, escases y contaminación del agua y desviación de la misma de los cauces naturales de ríos y daños a manglares lo que afecta seriamente las comunidades de la costa sur.

De los 3 ingenios certificados por Bonsucro ninguno cuenta con representación de trabajadores que estén organizados sindicalmente.

 

Es por ello que la certificación en el cultivo de azúcar debe contener indicadores precisos y confiables para acreditar el pleno respeto a los derechos humanos y laborales en la cadena de producción, de lo contrario no puede ser confiable la verificación del cumplimiento de los estándares, además no puede construirse ni crear una cultura de dialogo social tan fundamental en una sociedad moderna y con negocios social y ambientalmente responsables.

Las centrales sindicales que conforman el Observatorio de Derechos Laborales Guatemala manifiestan que toda certificación del cualquier empresa o cadena de valor, debe incluir y debe priorizar que se permita y respete le libertad de organización sindical para darle cumplimiento a los Convenios Fundamentales de la OIT y leyes laborales nacionales. Una producción que no procure el bienestar económico, social y ambienta de los trabajadores y sus familias, no puede llamarse sostenible. Es urgente el cumplimiento de los indicadores del trabajo decente tal como se estableció por la OIT. Hacemos un llamado para participar en esta revisión para que el mejoramiento de los estándares sociales y ambientales. Este proceso de revisión del Estándar de producción de Bonsucro es un espacio de diálogo social para construir y resolver la conflictividad laboral y social.

En este ejercicio ganamos todos: las empresas, porque al ser certificadas con estos nuevos estándares acordados en un ambiente multi-sectorial abren nuevas oportunidades de inversión e ingresos. Los trabajadores ganan al ser respetados todos sus derechos humanos, laborales y sindicales.

Fecha de publicación 24 06 2020